Puedes pulir el metal con papel de lija, pero hay que tener cuidado. Un movimiento en falso y rayarás el acabado en lugar de refinarlo. La mayoría de las ferreterías tienen abrasivos básicos, pero para pulir metales de verdad, necesitas papel de acabado especializado. Si su taller local no ofrece opciones con alto contenido de grano, diríjase a una tienda de suministros para reparación de automóviles. Suelen tener lo que necesitas.
El secreto no es sólo el tamaño del grano. Es el método. No basta con coger una sábana y empezar a frotar. Tienes que progresar a través de la sémola. Comience con papel de lija de grano 600. Esa es tu base. Elimina los rayones profundos y las imperfecciones de trabajos o fabricación anteriores. Luego pase a grados más finos. El grano 1000 te acerca a un acabado de espejo. Para el pulido final, pruebe con grano 2500. Es caro, pero el brillo lo vale.
Elegir el abrasivo adecuado
No todas las lijas funcionan igual sobre metal. El material importa. Debe hacer coincidir el abrasivo con el tipo de metal.
Para metales duros como acero o hierro, utilice papel de lija de óxido de aluminio. Mantiene su filo por más tiempo y corta agresivamente sin desmoronarse. Para metales más blandos como aluminio o latón, opte por carburo de silicio. Es más nítido y limpio para estos materiales. Usar el tipo incorrecto puede engomar el papel o rayar la superficie de manera desigual.
La técnica del lijado en húmedo
Nunca lije el metal en seco. Es una mala idea. El lijado en seco genera calor por fricción. Este calor puede deformar el metal fino o arruinar el estado de las herramientas. También crea una nube de polvo fino que es perjudicial para los pulmones.
Debes usar agua. Llene una botella con atomizador o un balde. Mantenga la superficie húmeda mientras lija. El agua actúa como lubricante. Evita que el papel de lija se cargue con partículas metálicas. También elimina la suspensión (la mezcla de agua y polvo metálico) que se forma en la superficie. Límpielo con un trapo limpio con frecuencia. Esto te permite ver lo que estás haciendo.
“Cambie a un grano más fino cuando la superficie comience a mostrar una apariencia más suave y uniforme sin rayones causados por el grano más grueso”.
Aquí está el proceso:
- Primero limpie la superficie metálica. Retire cualquier grasa o aceite.
- Remoje su papel de lija de grano 600. Riéguelo.
- Lije en línea recta. Utilice una presión constante. No presiones demasiado.
- Revise la superficie con frecuencia. Busca los rayones del paso anterior.
- Una vez que se acaben, cambie al siguiente grano.
- Repita el proceso con grano 1000 y luego con grano 2500.
- Limpie y seque entre cada paso.
Esto lleva tiempo. No es una solución rápida. Pero si te saltas los pasos, verás que los rayones más profundos vuelven a aparecer bajo la luz. La paciencia es la herramienta principal aquí.
Herramientas y equipo de seguridad
No necesitas mucho equipo. Pero sí necesitas los conceptos básicos adecuados.
- Papel de lija: Solo variedades impermeables o húmedo-seco. Busque P600, P1
















